El primer ejemplo explica el constante aumento del dióxido de carbono en el medio y la temperatura( media mundial) a lo largo de el ultimo milenio. Con esta gráfica nos intenta explicar las estadísticas realizadas al calentamiento global que ha ido creciendo en los últimos años con una velocidad exponencial. Obviamente el aumento del dióxido de carbono no es la causa mayoritaria del aumento de la temperatura sino que intercede otro factor que seria la contaminación global por la explotación de recursos, la deforestación y la contaminación industrial que contribuye al efecto invernadero.
El segundo ejemplo explica que mediante unas estadísticas tomadas de los seísmos de los últimos años y las manchas solares recogidas en ese mismo periodo indica que las machas son directamente proporcional a el numero de seísmos pero son es la principal causa de estos sino un tercer factor (el humano)como por ejemplo la rotura de diques o los incendios y también roturas tecnológicas, como la degradación de las centrales nucleares o el almacenaje de sustancias radioactivas bajo tierra.
CORRELACIÓN SIN CAUSALIDAD
El primer ejemplo explica el constante aumento del dióxido de carbono en el medio y la temperatura( media mundial) a lo largo de el ultimo milenio. Con esta gráfica nos intenta explicar las estadísticas realizadas al calentamiento global que ha ido creciendo en los últimos años con una velocidad exponencial. Obviamente el aumento del dióxido de carbono no es la causa mayoritaria del aumento de la temperatura sino que intercede otro factor que seria la contaminación global por la explotación de recursos, la deforestación y la contaminación industrial que contribuye al efecto invernadero.
El segundo ejemplo explica que mediante unas estadísticas tomadas de los seísmos de los últimos años y las manchas solares recogidas en ese mismo periodo indica que las machas son directamente proporcional a el numero de seísmos pero son es la principal causa de estos sino un tercer factor (el humano)como por ejemplo la rotura de diques o los incendios y también roturas tecnológicas, como la degradación de las centrales nucleares o el almacenaje de sustancias radioactivas bajo tierra.